Alemania, Polonia y Chequia han enviado este otoño señales a Ucrania de que debe contener la salida de refugiados desde sus fronteras hacia Europa. Son los tres Estados del continente que han recibido a más ciudadanos ucranios desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Cada país ha alegado diferentes motivos, pero todos han dado a entender a Kiev que la situación está llegando a su límite.
