Rusia ha vuelto a utilizar en Ucrania su nuevo misil balístico Oréshnik. Los seis proyectiles de este cohete, diseñado para una guerra nuclear, impactaron en la noche del jueves en la provincia de Lviv. Las autoridades de esta región, fronteriza con Polonia, confirmaron que una “infraestructura crítica” había sido destruida, sin precisar más. El ministerio de Defensa ruso ha confirmado este viernes que Moscú utilizó el Oréshnik como represalia al presunto intento de bombardeo ucranio el pasado diciembre de una residencia del presidente Vladímir Putin.
