
La diáspora venezolana contempló el sábado 3 de enero con asombro, incertidumbre —y muchos, según cuentan, ilusión— el ataque de Estados Unidos a Caracas y el apresamiento del presidente Nicolás Maduro. En la última década, más de ocho millones de personas escaparon de un país que ahora cuenta poco más de 28 millones. Esto da una idea de la sangría que ha experimentado Venezuela. Huyeron de la represión chavista pero también del estrangulamiento económico. Muchos de estos exiliados ven las noticias con la esperanza de volver. Otros asumen que el regreso es ya imposible, pero asisten con la misma expectación e interés a las informaciones que llegan desde su país. Esta es la historia de 11 de ellos.






