Alberto Trentini y Mario Burlò, los dos presos italianos liberados el lunes en Venezuela, han llegado a Roma a primera hora de este martes y han podido abrazar a sus familias después de 14 meses de pesadilla. Se han reencontrado en la pista del aeropuerto de Ciampino, entre lágrimas de alegría, mientras la primera ministra, Giorgia Meloni, se mantenía a distancia para no interrumpir un momento de intimidad. Son escenas que ya se han visto estos días en España; lo que es distinto es lo que se oye. A diferencia de los presos españoles liberados, que según han explicado, recibieron orden de no hablar de su encierro y prefieren no hacerlo para no complicar la situación de quienes aún siguen en prisión, los dos italianos no han tenido problemas: “Era peor que Alcatraz”, ha dicho Burlò. “Hemos pasado 14 meses durmiendo en el suelo, con cucarachas”.
