El Foro de Davos comenzó este martes en esa ciudad suiza marcado por el pulso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con gran parte de sus aliados tradicionales: la Unión Europea, el Reino Unido, Francia, e incluso su vecino Canadá. El mandatario republicano amenaza con apoderarse de la isla semiautónoma danesa de Groenlandia, pero también amaga con la incorporación a Estados Unidos del territorio canadiense. En este contexto, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, pronunció un potente discurso en Davos, que sonó a advertencia directa contra el trumpismo y en el que abogó por plantar cara a la ley del más fuerte con una defensa común.
