Portugal sigue sumando calamidades a una larga lista que comenzó hace dos semanas, cuando la borrasca Kristin impactó de lleno en el centro del país. Desde entonces han fallecido ya 16 personas por efectos directos o indirectos de los temporales, varias de ellas bajo tejados que se cayeron mientras intentaban repararlos. La rotura de un dique de contención provocó el desbordamiento del río Mondego, en Coimbra, y desmoronó el tramo de un viaducto de la autopista A-1, la principal arteria del país que conecta a las ciudades de la fachada atlántica, entre Lisboa y Oporto. La inundación no causó víctimas, ya que se trata de una zona sobre todo agrícola y había sido evacuada. En toda la ciudad se han desalojado de sus casas unas 3.000 personas en las últimas horas.
