El primer ministro de Albania, Edi Rama, sabe cómo atraer la atención sobre su país. Este antiguo jugador de baloncesto de la selección nacional (mide 1,98 metros) presentó el pasado septiembre a Diella, una ministra virtual encargada de contratación pública. El dirigente del Partido Socialista albanés, que lleva más de 12 años en el cargo y afronta su cuarto mandato, venció en las elecciones de 2025 con la promesa de que lograría la plena adhesión de Albania a la UE en 2030. Para alcanzar esa meta es preciso combatir la corrupción, una de las grandes exigencias de Bruselas a este país de 2,3 millones de habitantes que hace cuatro años comenzó formalmente las negociaciones de adhesión a la UE. Rama advirtió:
