Los “peores” tiempos, oficialmente, han quedado atrás, y se abre paso una “nueva era”. Con tono grandilocuente, optimista y atiborrado de propaganda, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, inauguró este jueves el IX Congreso del Partido de los Trabajadores, la cita que fijará el rumbo del hermético país atómico para los próximos cinco años.
