“Un buque de guerra es un instrumento poderoso, pero más peligroso aún es el arma que puede enviar a ese barco al fondo del mar”. Ali Jameneí, el clérigo chií que desde 1989 rige el destino de Irán, aludió así el martes al despliegue militar estadounidense en Oriente Próximo en un discurso en Tabriz, en el noroeste de Irán. El líder supremo iraní recordaba así que su país responderá a cualquier ataque militar con todo lo que tiene, especialmente esos misiles a los que se refería al mencionar de forma implícita a los portaaviones estadounidenses. Jameneí admitió luego que Irán tiene enfrente al ejército más poderoso del mundo, pero lo hizo para reiterar ese “no hay enemigo pequeño” con el que la República Islámica trata de disuadir de atacar a la superpotencia.
