Ocho meses después de la última guerra, Israel y Estados Unidos han lanzado un ataque conjunto inédito contra Irán. Lo ha anunciado por sorpresa el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, en torno a las 08.00, hora local (07.00, en la España peninsular), y ya desde primera hora de la mañana se han escuchado explosiones en Teherán, la capital iraní. El presidente de EE UU, Donald Trump, ha confirmado que se trata de una operación conjunta “masiva” y ha instado al pueblo iraní a tomar el poder cuando acabe. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que venía presionando a Trump por un cambio de régimen en Irán, ha asegurado que esta guerra será “mucho más fuerte” que la que inició en junio y que busca “eliminar la amenaza existencial que representa” el Gobierno de los ayatolás, Gobierno que ha anunciado que “no dudará en responder” a la ofensiva militar. Prueba de ello es que se han registrado explosiones en Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, tal y como advirtió Teherán que haría en caso de agresión. Aún se desconocen las consecuencias de los bombardeos e Irán ha quedado sin conexión telefónica ni internet.
