La operación Furia Épica de Estados Unidos contra Irán será, según Donald Trump, un despliegue “masivo y continuado”, en el que el Pentágono cuenta con utilizar su mayor músculo militar en Oriente Próximo desde hace casi un cuarto de siglo para atacar a la Marina del país enemigo, su programa de misiles y a las propias autoridades. Un plan con el que Washington aspira a precipitar un cambio de régimen y en el que promete no escatimar esfuerzos militares. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, lo ha descrito como “la operación aérea más letal, más compleja y de mayor precisión en la historia”.
