El 9 de octubre de 2023, dos días después de que Hamás causase la jornada más letal para Israel (unos 1.200 muertos) con su ataque sorpresa, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pronunció una frase que sonó más a desideratum que a plan: “Vamos a cambiar Oriente Próximo. Este es solo el principio”. Su fuerza aérea lanzaba entonces sobre Gaza casi mil bombas al día, matando a cientos de personas a diario.
