Baden-Würtemberg tiene algo de isla en una Europa azotada por los vientos del radicalismo y la extrema derecha. En las elecciones regionales del pasado 8 de marzo, este Estado federado con 11 millones de habitantes en el suroeste de Alemania dio la victoria a Cem Özdemir. Hijo de inmigrantes turcos, Özdemir es el rostro pragmático de Los Verdes, partido asambleario nacido hace casi cinco décadas y establecido desde hace años como un partido de Gobierno que pacta sin problemas con los conservadores.
