La semana que media entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones municipales en Francia sirve, fundamentalmente, para reconfigurar las alianzas. Las listas que el domingo habían reunido al menos el 10% de los votos válidos pasaron a la segunda vuelta. Y las que obtuvieron al menos el 5% podían fusionarse con una lista que se haya clasificado. El martes por la tarde estaba ya todo claro. Y las tres grandes ciudades del país (París, Lyon y Marsella) habían reconfigurado las candidaturas para la batalla final de este domingo. No será posible, sin embargo, reeditar el Nuevo Frente Popular (NFP) en todos los municipios, aquella gran alianza de izquierdas que permitió ganar las elecciones legislativas en junio de 2025. París y Marsella ya lo han rechazado.
