
Édouard Philippe, ex primer ministro conservador y candidato a las elecciones presidenciales que Francia celebrará el próximo año, se jugaba mucho en la segunda vuelta de las municipales de este domingo. Había vinculado su carrera al Elíseo a ser reelegido como alcalde en Le Havre, la ciudad más poblada de Normandía, con más de 230.000 habitantes. Ahora, queda en una buena posición para luchar contra la ultraderecha y la izquierda para llegar al Elíseo.
