Andrii Yermak (Kyiv, 1971) ha sido inseparable de Volodímir Zelenski en los casi cuatro años que dura ya la invasión rusa. Es difícil encontrar un jefe de Estado en el mundo que haya tenido tal dependencia de un número dos como el presidente de Ucrania. Sea una visita a una unidad militar, una cumbre en Madrid, en Washington o una entrevista con el ministro de turno de cualquier país, Yermak, jefe de la oficina presidencial, ha estado siempre allí, al lado de Zelenski. Su poder ha sido casi absoluto y ha hecho y deshecho a su antojo, según denuncian desde hace años sus opositores, que no son pocos. Una mayoría política, social y mediática en Ucrania celebró su dimisión este viernes.
