Ni aislacionismo ni inhibición. Esta segunda presidencia de Trump desmiente los tópicos sobre el retraimiento de Estados Unidos para concentrarse en la competencia con China, y con mayor razón si se confirma el bombardeo masivo sobre Caracas esta madrugada. En un año ha bombardeado a siete países, incluida Venezuela, con propósitos tan variados como la exhibición de fuerza, el auxilio a regímenes amigos, la venganza o la avidez por los recursos ajenos, siempre bajo la noble cobertura de la lucha antiterrorista, la persecución del narcotráfico o la defensa de la civilización, aunque nunca hasta ahora el cambio de régimen y la instalación de una democracia.
