Italia ha intensificado su respuesta ante la tragedia del incendio en un bar de la estación de esquí suiza de Crans-Montana. En el local donde la noche de fin de año se produjo un brutal incendio que causó la muerte de al menos 40 personas también había numerosos italianos. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha explicado que, en las primeras horas, 19 familias comunicaron que habían perdido el contacto con allegados que se encontraban en la zona. De ellos, 13 personas han sufrido quemaduras graves y están hospitalizadas, mientras que de las otras seis aún no se tiene noticia. De los heridos, cuatro —los de menor gravedad— han podido ser trasladados a un hospital de Milán, donde han sido estabilizados, aunque continúan intubados. Si las condiciones meteorológicas en los Alpes lo permiten, se prevé que otros tres heridos sean evacuados a Italia a lo largo de la tarde de este viernes.
