
El silencio. Si algo llamaba la atención en Caracas después de los bombardeos y la captura de Nicolás Maduro, era el silencio. La desolación. Las calles vacías. Una ciudad resguardada, desolada, impactada por lo que acababa de ocurrir. En shock.



El silencio. Si algo llamaba la atención en Caracas después de los bombardeos y la captura de Nicolás Maduro, era el silencio. La desolación. Las calles vacías. Una ciudad resguardada, desolada, impactada por lo que acababa de ocurrir. En shock.

