El cambio de régimen en Irán es una ambición que Estados Unidos persigue desde que en 1979 el ayatolá Ruhollah Jomeini lograra apropiarse de la revuelta popular —encabezada por el partido comunista Tudeh— contra el régimen dictatorial del último shah de Persia, Mohamed Reza Pahlevi, y le privará así de su principal aliado musulmán en Oriente Próximo. Un deseo compartido con Israel, el socio que marca sus tiempos en la región. Ninguno de los dos gobiernos ocultan su anhelo, inscrito en su política nacional. El general retirado de la Fuerza Aérea de Israel (IAF) Amos Yadlin, agregado militar de Israel en Washington y antiguo jefe de la Dirección de Inteligencia Militar de las FDI, fue uno de los últimos en verbalizarlo a la prensa apenas unos meses atrás, tras la caída del régimen de Bachar el Asad en Siria.
