Uno de los momentos en los que el expríncipe Andrés de Inglaterra logró abochornar más a los británicos —y ha habido un buen puñado de ellos— fue cuando aseguró que su experiencia de guerra en las Malvinas le había provocado una consecuencia física: la incapacidad de sudar. Era la excusa que utilizó en la infame entrevista que dio en 2019 a la BBC para negar su relación con Virginia Giuffre, la víctima de Jeffrey Epstein que señaló al hermano del rey. La mujer había contado cómo transpiraba el joven duque en la discoteca al bailar en uno de sus primeros encuentros.
