Los drones rusos son noctámbulos. Los militares ucranios que les hacen frente calculan que en torno al 80% de la actividad de estos aparatos kamikazes tiene lugar por la noche. Por eso, no es nada frecuente una mañana como la vivida este lunes en la capital, Kiev. Las defensas antiaéreas locales han tratado de hacer frente durante aproximadamente hora y media a la amenaza del Kremlin. El ataque ha tenido lugar hasta bien entrada la mañana, al menos hasta pasadas las 9.30, según ha sido testigo el enviado especial de EL PAÍS.
